miércoles, 1 de enero de 2014

[Granada] Presentación del libro "Almanzor" en el CAP "Blas Infante"


Presentación de "Almanzor", una obra hasta ahora inédita de Blas Infante que será presentada por su editor J. Esquerra.

Ambientada en la última etapa del califato bajo Hisham II. Almanzor es una de las personalidades históricas más conocidas del medievo andaluz al que Blas Infante dedicó toda una obra de teatro, de la que disponemos por fin una edición en formato para el conocimiento verdadero del Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante.

Será el próximo jueves, 2 de enero. A las 18 horas.
C.A.P. "Blas Infante" de Granada. Paseo de Cartuja 19.

Organiza: Nación Andaluza

lunes, 30 de diciembre de 2013

¡Libertad para los 8 gaditanos encarcelados! ¡A la cárcel los directivos de Navantia!


¡LIBERTAD PARA LOS 8 GADITANOS ENCARCELADOS!
¡A LA CÁRCEL LOS DIRECTIVOS DE NAVANTIA!


El pasado 13 de diciembre 10 jóvenes gaditanos eran detenidos acusados de destrozos en el Puente Carranza. De ellos, 8 fueron encarcelados, oficialmente, por presuntos “destrozos” en el puente de acceso a Cádiz mientras los trabajadores de los astilleros de Puerto Real se encontraban en asamblea ante las continuas amenazas de cierre de este centro de trabajo. 

Para Nación Andaluza, ésta es la motivación “oficial”,  pero la causa por la que los 8 compañeros están presos es mucho más importante que unas cuantas señales de tráfico rotas en un puente. Mientras la lucha de los trabajadores de los astilleros andaluces ha quedado limitada a Navantia como un “conflicto laboral” más, como otros tantos, el régimen se ha sentido seguro. Pero lo que no puede soportar el estado español y su carácter neofranquista es que la lucha contra el cierre de los astilleros de Cádiz se convierta en una causa del pueblo andaluz, sean trabajadores directos en Navantia o no. Es por esa razón por la que la justicia “a la española”  ha caído con todo su peso sobre los 8 jóvenes gaditanos. Aislar  los focos de tensión y mantener al resto de Andalucía en la sumisión y la pasividad es el principio bajo el que funciona el Régimen neofranquista español. El delito de estos 8 jóvenes ha sido saltarse ese principio. El principio de la pasividad y la sumisión con el que se trata a los países conquistados como Andalucía. Por eso están presos y por eso para Nación Andaluza el pueblo trabajador andaluz debe movilizarse por la libertad de los 8 gaditanos.

El estado español es un estado heredero del franquista. Participa de lo esencial de sus instituciones, sus jueces y su ordenamiento jurídico. Las clases dominantes siguen siendo las mismas, perpetuándose en castas familiares que sostienen su hegemonía sobre las democráticas leyes del sistema capitalista. Y, para la España neofranquista, Andalucía es una país conquistado y como tal nos tratan. Es por eso que se permiten mantener a Andalucía en un proceso de desindustrialización continuo desde hace décadas. La bahía de Cádiz está siendo una de las zonas más afectadas por este proceso al que nos somete España y el Capital. Quieren que nuestro país se convierta en una fábrica de parados a los que contratarán (a bajo coste) en sus fábricas de Castellón, Barcelona o Madrid en la próxima etapa económica expansiva. Mientras tanto, el pueblo trabajador andaluz debe soportar como única salida laboral el turismo y la precariedad laboral en el medio rural. En el último de los casos nuestra juventud puede venderse, traicionar a su pueblo e ingresar en los cuerpos de las Fuerzas de Seguridad del Estado para golpear, detener y asesinar a su propia gente.

En estas circunstancias, para Nación Andaluza, los 8 jóvenes no son culpables. Son inocentes y son héroes del pueblo andaluz. Se han negado a ser objetos de unas políticas que ejercen los poderosos desde Madrid y Bruselas que pretenden cerrar los astilleros gaditanos de Navantia y mandar al paro a otros cientos de trabajadores de Cádiz como ya lo hicieran con Delphi. Por eso son encerrados en una prisión mientras los directivos de Navantia, que están apostando por el cierre del astillero gaditano, que son los verdaderos culpables, gozan de libertad. Ellos y su silencio cómplice con las políticas del estado están colaborando con el proceso de desindustrialización en la bahía de Cádiz. Para Nación Andaluza no son los 8 jóvenes gaditanos, sino los directivos de Navantia, los que deberían estar presos por atentar contra la economía andaluza, contra el empleo de centenares de trabajadores de Navantia y contra la tranquilidad de éstos y sus familias.

Mañana se celebrará en Puerto Real una concentración a las 18 horas en apoyo de los 8 gaditanos presos por defender la lucha obrera. Llamamos a tod@s nuestr@s militantes, simpatizantes y andaluces/zas de conciencia a asistir a esta manifestación por la puesta en libertad de los 8 compañeros presos.
 
¡Libertad para los 8 gaditanos encarcelados!
¡Cárcel para los directivos de Navantia!

Nación Andaluza -  Permanente de la Comisión Nacional
Andalucía, a 26 de diciembre de 2013

miércoles, 4 de diciembre de 2013

4 de diciembre, Día Nacional de Andalucía. Necesitamos poder, necesitamos soberanía nacional

El 4 de diciembre de 1977, tras la larga y oscura noche del franquismo criminal, dos millones de andaluces y andaluzas salieron a las calles de las ciudades y pueblos de nuestro país, armados de alegría y esperanza, en un claro acto de reafirmación nacional,  para reivindicar  autogobierno, poder político para decidir libremente  nuestro destino como pueblo. Pero aquel día, se tiñó de sangre, en la manifestación de Málaga, caía abatido por las balas de la policía el joven trabajador Manuel José García Caparrós, desatándose la justa y legítima ira popular por este crimen, que después de 36 años, no ha sido esclarecido.

Por aquellos años, los partidos del régimen, incluidos los que se decían de izquierdas, nos decían que nuestros derechos individuales y colectivos estarían garantizados en la Constitución y en el llamado Estado de las autonomías. Se nos decía que accediendo a la autonomía por la vía prevista dentro del marco constitucional español, a través del artículo 151,  se reconocería el tan ansiado autogobierno para nuestro pueblo. Esas fueron las razones que hizo al pueblo andaluz acudir tan masivamente al referéndum del 28 de febrero de 1980 y votar el sí en la consulta.

Desde la izquierda que lucha por la verdadera soberanía andaluza llevamos muchos años denunciando que aquello fue una mentira. Llevamos denunciando desde el primer momento que el Estado autonómico no es más que la descentralización de la gestión administrativa del Estado Español, que la Constitución de 1978 y los estatutos de autonomía no reconocían ni permitían el reconocimiento de nuestro derecho al ejercicio de un autogobierno real, pleno, efectivo y permanente, y que, por tanto, aquella autonomía que nos vendieron no ha sido, ni hoy puede ser un instrumento de transformación política y social sino una mera herramienta de perpetuación de la dependencia y el subdesarrollo en manos del gran capital imperialista español y al servicio de sus intereses políticos, económicos y sociales. 

Han pasado 36 años, dos estatutos y varias “modernizaciones”, y en lo esencial estamos donde estábamos en 1977. Continuamos siendo los últimos en todos los índices de desarrollo económico y bienestar social y los primeros en paro y precariedad, en pobreza y carencias sociales. Esta situación de marginación y dependencia de Andalucía se ha agravado con el estallido de la crisis capitalista, originada por la misma lógica infernal de funcionamiento del capital y que está sirviendo para justificar todos los ataques contra los derechos más básicos y elementales de la clase obrera y de los sectores populares.

Esta crisis, igualmente, está demostrando la clara falta de instrumentos políticos por parte del Pueblo Trabajador Andaluz para hacer frente a todas las agresiones del gran capital, las grandes decisiones, las líneas de actuación en materia política, económica, social, etc., no se deciden ni pueden ser decididas aquí, nos vienen impuestas desde Madrid o Bruselas. La misma Junta de Andalucía justifica sus recortes en que se ven obligados a ello “por imperativo legal”, en lo que constituye un reconocimiento claro de las obligadas e insalvables limitaciones jurídicas, legislativas y ejecutivas, no ya de nuestra supuesta autonomía, sino del propio marco constitucional y del sistema autonómico vigente, así como de los propios partidos políticos que forman el Gobierno andaluz, aunque se digan “progresistas” y de “izquierdas”.

Desde la izquierda soberanista andaluza, pensamos que toda alternativa que aspire a la transformación de la realidad económica, social y cultural de Andalucía debe fundamentarse en la superación del actual marco legal vigente  y su sustitución por otro que suponga el reconocimiento real de la soberanía nacional para el pueblo andaluz, porque solo siendo dueños de nuestro presente y nuestro futuro, en lugar de padecedores pasivos de las decisiones que otros tomen en nuestro lugar, estaremos en condiciones de hacer frente con éxito a esta crisis y a todas las agresiones del gran capital.

Debemos ser plenamente conscientes de que para salir del atolladero en el que nos encontramos necesitamos poder, un poder soberanos en manos de la clase obrera y los sectores populares andaluces que superen nuestra situación de marginación y dependencia, que ponga la economía al servicio de los intereses del conjunto del Pueblo Trabajador Andaluz, que haga de Andalucía un país de hombres y mujeres libres e iguales, donde la tierra sea de quien la trabaja, sin bases militares extranjeras, respetuosa con el medio ambiente y que haga respetar y valer nuestras señas de identidad culturales.

Por todo lo expuesto, el Movimiento Andaluz de la Izquierda Soberanista se reafirma en el compromiso para con nuestro pueblo de perseverar en la lucha por una Andalucía verdaderamente libre y en la construcción de un movimiento popular reivindicativo, amplio, decidido y unitario para conseguirla. Por ello, hacemos un llamamiento público a las distintas organizaciones políticas, colectivos sociales y ciudadanos andaluces conscientes y concienciados con la necesidad de construir esa Andalucía libre y soberana a aunar fuerzas y esfuerzos en torno a este objetivo común y básico: la recuperación de nuestra soberanía nacional y popular, y la transformación económica, social, política y cultural de Andalucía. Llamamos a dar los primeros pasos firmes hacia la más completa superación de este régimen continuista del franquismo, corrupto y obsoleto, propiciando la ruptura democrática y el inicio de un nuevo periodo transitorio y constituyente que conlleve el nacimiento de una nueva realidad, la de aquella Andalucía libre por la que vivió y murió Blas Infante, y que él definió como una Andalucía soberana constituida en democracia republicana, recordando aquella Constitución de Antequera de 1883 y de aquel movimiento republicano y democrático andaluz, de la que este año 2013 hemos celebrado el 130 aniversario, una Constitución que, a diferencia de la española de 1978 y del actual Estatuto de Autonomía de Andalucía, reconocía realmente nuestros derechos democráticos como pueblo. 

Andalucía, 3 de diciembre de 2013.

viernes, 25 de octubre de 2013

Nación Andaluza a 130 años de la Constitución de Antequera de 1883

En 1883 los federales andaluces, que conformaban el sector más revolucionario del Partido Republicano Federal, redactaban en Antequera un proyecto constitucional después de que la reacción de la I república española ahogara la sublevación cantonal andaluza y terminara restaurando a los Borbones. El carácter soberanista de nuestra constitución es evidente cuando leemos su artículo  1º que proclamaba que “Andalucía es soberana” y que “no recibe su poder de ninguna otra autoridad exterior”. La soberanía de Andalucía reside en l@s andaluces/zas que se asocian en poblaciones: “La primera determinación de la soberanía colectiva es el municipio” y “La autonomía (de estos municipios) se compone de la suma de las facultades que en él delegan sus habitantes”. El aspecto socializante por otros como el 5º, apartado d cuando se afirma que la federación andaluza tiene por objeto “preparar el advenimiento de la verdadera igualdad social, mediante la independencia económica del pueblo”. La Constitución de Antequera reconoce, entre otros, “el derecho al trabajo” (…) “el derecho de instrucción gratuita” (…) “el derecho a la propiedad limitado por los derechos sociales” (…) “el sufragio universal permanente”, o “la independencia civil y social de la mujer”.
La Constitución de Antequera es un eslabón más en la lucha por la libertad del Pueblo Trabajador Andaluz. La lucha contra el centralismo y por la libertad de Andalucía recorrió todo el siglo XIX: la Junta de Andújar de 1835, la revolución de Pérez del Álamo de 1861, la sublevación cantonal de 1874, la labor intelectual de Antonio Machado “Demófilo”, los Guichot... El testigo lo cogería el nacionalismo andaluz de principios de siglo XX con Blas Infante como principal teórico, asesinado 53 años después de la redacción de la Constitución Andaluza. Blas Infante resumió las metas del andalucismo político así: “Nosotros aspirábamos y aspiramos y seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado Libre en Andalucía. (…) Pues nosotros no tenemos, por ahora, otras denominaciones que las de República Andaluza o Estado libre o autónomo Andaluz, para llegar a expresar aquella Andalucía soberana, constituida en democracia republicana”.
Desde la Asamblea Andalucista de Ronda, la Constitución de Antequera es el eje en torno al que giran debates y propuestas sobre el futuro de nuestro país. El Manifiesto de la Nacionalidad de 1918 afirmaba que la razón del ser del andalucismo era: “hacer efectiva la prescripción del artículo primero de la Constitución Andaluza, votada por la Asamblea Federalista de Antequera de 1883, que aspiró a constituir en Andalucía una Democracia soberana y autónoma”. 
La autonomía perseguida por el andalucismo de principios de siglo XX no poseía relación alguna con el sucedáneo que padecemos desde el 28F tal y como narraba el manifiesto de los andalucistas de Granada en 1919: “Andalucía (…) no se conformará con una autonomía administrativa, concedida por quienes nada pueden conceder (el Estado Español). Andalucía ha de llegar más allá”. En consonancia con el constitucionalismo antequerano, solo se considerará autónoma una Andalucía detentadora y ejercitante de su soberanía, y ésta capacidad de autogobierno no se origina por “delegación de competencias” de un Estado Español, sino exclusivamente  por delegación de su soberanía del Pueblo andaluz.
El régimen ha hecho todo lo posible por ocultar la importancia y el peso de la Constitución de 1883. El estado español y sus lacayos de la Junta de Andalucía son enemigos acérrimos de todo aquello que delate la lucha secular por la libertad del pueblo trabajador andaluz. Han llegado incluso a cambiar el monumento a nuestra constitución en la ciudad en la que se firmo, Antequera. Desde su emplazamiento originario, en el centro de Antequera, lo han desplazado hasta una esquina de la plaza Fernández Viagas. Una broma pesada que es todo un símbolo de lo acontecido con los episodios más combativos de nuestra historia y con la cultura popular de nuestro pueblo. Arrinconarla tras un gran monumento al que fuera el primer presidente de la pre-autonomía, o mejor dicho de la continuación de nuestra dependencia bajo la monarquía de los Borbones.
Para Nación Andaluza los andaluces/zas ya tenemos nuestra propia Constitución que es la Constitución Andaluza de 1883 aprobada en Antequera. No necesitamos la Constitución de 1978 que nos puso nuevas cadenas a los mismo grilletes que nos aprisionan desde hace siglos. Desde Nación Andaluza reclamamos alto y claro el lugar que le corresponde a la Constitución de Antequera en la ciudad en la que se aprobó y en la historia de Andalucía. Mientras la Constitución española continúa garantizando la persecución a l@s mejores sindicalistas andaluces/zas, nosotr@s reivindicamos el legado de nuestra Constitución de 1883 que apostó sin fisuras por la soberanía popular andaluza, obrera, popular, radicalmente democrática y socialista.
Para Nación Andaluza la Constitución de 1883 la referencia imprescindible para construir el proyecto de una Andalucía libre en el siglo XXI ante el derrumbe de España y el aumento del grado de explotación que sufrimos l@s trabajadores/as de manos del Capital.
¡Viva la Constitución Andaluza de 1883!
¡Viva Andalucía libre!
Andalucía, 25 de octubre de 2013.
Permanente de la Comisión Nacional de Nación Andaluza

jueves, 10 de octubre de 2013

Resolución aprobada en la Comisión Nacional de Nación Andaluza



En la reciente Comisión Nacional celebrada en Sierra de Yeguas el pasado 22 de septiembre nuestra organización estuvo valorando el aumento de la movilización social y del grado de concienciación popular con respecto a la opresión social y nacional que sufre nuestro país, Andalucía.


Acorde con esta nueva realidad y para dar cabida organizada al creciente apoyo que esta gozando Nación Andaluza, hemos aprobado la creación de una nueva figura interna, la del adherido que sería la que podría corresponder a la de un simpatizante organizado.


Nación Andaluza es una organización de militantes, donde no cabe la figura de un simple afiliad@ pero en la que consideramos tenemos que dejar un espacio para aquell@s que deseen apoyar la lucha por la liberación de Andalucía sin el grado de implicación que poseen l@s militantes de N.A. Por ello creamos la figura del adherido, que estaría obligado al pago de cuota como cualquier militante, a no actuar en contra de los criterios aprobados estatutariamente, e igualmente poseería el derecho a participar en las reuniones y actividades de su asamblea local y/o territorial.


Por contraposición, no estaría obligado a participar en las reuniones y actividades de la Organización, no poseería voto en su asamblea ni podría participar en las asambleas nacionales, comisiones nacionales y conferencias sectoriales.


Para darse de alta como adherido de la organización contacta con nosotr@s a través del correo-e contacto@nacionandaluza.info o dirígete a tu asamblea local más cercana.

lunes, 12 de agosto de 2013

Homenaje a Javier Verdejo en el 37 aniversario de su asesinato

En la noche del 13 de Agosto de 1976, caía asesinado en la playa de San Miguel de Almería ciudad, Javier Verdejo Lucas, estudiante de 19 años y militante de la organización juvenil “Joven Guardia Roja”.

Su “delito” fue intentar escribir en una pared las palabras: “Pan, trabajo y Libertad”. Sólo pudo poner “pan” y una “t” antes de ser descubierto, perseguido y abatido por la guardia civil.

No hubo investigación, ni juicio, únicamente un vergonzoso informe oficial, según el cual, se había tratado de un accidente. Del guardia civil que disparó, poco más se supo, nadie fue juzgado ni condenado por lo ocurrido. Su entierro fue una muestra de dolor y rabia contenida.Miles de almerienses le acompañaron exigiendo castigo a los culpables. Pero ahí quedó todo. Desde entonces un bochornoso muro de silencio cómplice se levantó en torno al suceso.

Desde hace unos años, la izquierda soberanista andaluza y personas almerienses comprometidas con nuestro reciente pasado histórico, así como a nivel estatal la asociación por la memoria histórica del PT-JGR, nos hemos propuesto acabar con este pacto de silencio.Entendemos que la memoria de las personas luchadoras asesinadas no puede caer en el olvido, ya que murieron defendiendo la verdadera libertad de nuestro pueblo y por luchar por una sociedad sin opresores ni oprimidos/as.

El mejor homenaje que le podemos hacer a Javier en su 37 aniversario es el de rescatar su memoria y hacer que las mismas banderas de lucha que levantó, vuelvan a ondear en nuestras manos.

Organizan: Almerienses por la República, Asamblea Ciudadana Constituyente, Asociación por la Memoria Histórica del PT-JGR, Movimiento Andaluz de la Izquierda Soberanista (MAIS) y Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT)

jueves, 20 de junio de 2013

Charla-debate: "Qué modelo de República queremos para Andalucía"



El próximo viernes 21 de junio a las 19:30 horas, el SAT de Almería organiza en su local una charla-debate con el título "¿Qué modelo de república queremos para Andalucía?"

La conferencia correrá a cargo de Carlos Ríos, profesor de geografía e historia, y en ella se plantearán varias cuestiones desde una perspectiva andaluza.
La primera en qué consiste ser "republicano" y porqué ser "republicano" en el estado español tiene, desde hace unos años, unas connotaciones tan marcadas hacia un marco territorial, ideológico y programático concreto.

La segunda es plantear el modelo de república que desde el espacio ideológico que definió para nuestro sindicato el I Congreso del SAT (anticapitalista, nacionalista andaluz, internacionalista, feminista, ecologista y asambleario) se puede esbozar.

Tras la charla se iniciará un debate en el que los asistentes podrán participar y hacer sus preguntas y dar su opinión.

Esperamos tu asistencia, ya que es una oportunidad para profundizar en un tema interesante y de actualidad.