lunes, 27 de abril de 2015

Nación Andaluza - Almería ante el incidente en la rueda de prensa del UD Almería - SD Eibar





POR LA DIGNIDAD DE ALMERÍA Y CONTRA EL ESPAÑOLISMO EN EL DEPORTE

La asamblea local de Nación Andaluza – Almería, organización política por la liberación nacional y social de Andalucía, ante los sucesos acaecidos en la rueda de prensa tras el partido de fútbol disputado entre la Unión Deportiva Almería y la Sociedad Deportiva Eibar, quiere expresar su indignación y vergüenza por el trato recibido por el entrenador del Eibar, Gaizka Garitano, al ser interrumpido insistentemente por dos periodistas de la prensa almeriense cuando respondía en euskera a las preguntas en euskera de la prensa deportiva vasca.

Hechos análogos no son extraños en la prensa deportiva almeriense, especialmente en la radiofónica, acostumbrando a sus oyentes a expresiones de burla y menosprecio a las formas culturales de los distintos pueblos del Estado, ridiculizando las lenguas de Euskal Herria y Catalunya, burlándose de los jugadores subsaharianos del propio club almeriense por su procedencia africana, y permitiendo en sus medios comentarios políticos insultantes contra Euskal Herria y Catalunya.

Esta misma prensa que hace del “españolismo” un modelo de información deportiva, calla cuando aficionados ataviados con banderas de España agreden verbalmente e insultan a los aficionados del Atlhetic de Bilbao o del FC Barcelona cuando disputan partidos en Almería.

Mientras grupos de animación como Bukaneros, del Rayo Vallecano, son multados y perseguidos por manifestar en los estadios su solidaridad con trabajadores despedidos o vecinos desahuciados, se permite que periodistas inciten al odio entre aficionados y pueblos, al racismo y a la intolerancia sin que actúen las autoridades deportivas ni las instituciones del Estado.

Hasta el momento la prensa deportiva de Almería, a pesar de condenar los hechos, no ha publicado el nombre de los dos periodistas ni los medios para los que trabajan, por lo que sospechamos que un corporativismo cómplice pretende proteger a los dos periodistas que ambicionaban el protagonismo y el aplauso del “españolismo” de esos mismos medios de comunicación para los que trabajan.

En nombre de una mayoría de almerienses, los hombres y mujeres de Nación Andaluza queremos pedir perdón a Gaizka Garitano, al Eibar y a todos los vasco-parlantes que se han sentido agraviados por la actitud chovinista de dos periodistas que hacen del “españolismo” más rancio su forma de informar, anteponiendo su ideología y sus fobias al derecho de las personas a la información.

Por todo lo anterior, Nación Andaluza pide a la dirección de la Unión Deportiva Almería que no permita la entrada a sus instalaciones a estos dos periodistas, que no sólo han dejado en mal lugar al club y a la ciudad de Almería, sino a su propio jefe de prensa, que indignado pidió en varias ocasiones a los periodistas que cesasen en sus reprimendas al entrenador del Eibar por responder en euskara a preguntas en esa misma lengua.


Asamblea local de Nación Andaluza – Almería


Almería, a 27 de abril de 2015

domingo, 12 de abril de 2015

NACIÓN ANDALUZA CON LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y CONTRA EL IMPERIALISMO



Nación Andaluza, organización andaluza independentista y socialista, se suma a la campaña internacional de apoyo al gobierno de Venezuela ante la declaración del Presidente de los Estados Unidos de América de declarar que el Estado venezolano “representa una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU, declarando la situación de emergencia nacional”.

La injerencia de EE.UU. en la política interna de un país democrático como lo es Venezuela, está provocando la acometida de actos terroristas por parte de la oposición golpista financiada por el gobierno de Obama, así como la buscada y deseada desestabilización del país que provoque la ingobernabilidad del mismo y la sustitución del gobierno de Nicolás Maduro por otro que defienda los intereses de EE.UU. y de sus corporaciones económicas.

Desde Nación Andaluza reivindicamos como un derecho innegable e inaplazable la recuperación de nuestra soberanía nacional robada por el Estado español. Por ello los andaluces conscientes hemos de oponernos con todas nuestras fuerzas a las formas modernas de imperialismo que impone Estados Unidos y Occidente en el planeta. El belicismo de EE.UU, y la financiación y apoyo a grupos terroristas ya ha provocado la pérdida de millones de vidas humanas y la destrucción de países como Líbia, abandonada a la suerte de grupos terroristas tras el saqueo de sus recursos naturales. Siria e Irak, están sufriendo la embestida de esos grupos terroristas tras los que se esconde la mano de EE.UU e Israel, por cometer el delito de no plegarse a los intereses sionistas y defender la soberanía a la que todo pueblo tiene derecho.

El pueblo andaluz, no es ajeno al sufrimiento de pueblos hermanos como es el venezolano o los de la ribera oriental del Mediterráneo. Desde Nación Andaluza nos negamos a que la clase obrera siga aplastada por el sistema capitalista y por ello nos sentimos también solidarios con la revolución bolivariana que está consiguiendo una distribución de las riquezas más igualitaria y está empoderando a las clases populares en Venezuela.

El Pueblo Trabajador Andaluz ha de tener presente que la ubicación en nuestro territorio de bases norteamericanas nos hace partícipes involuntarios y obligados en la masacre y saqueo de poblaciones que se niegan a perder su soberanía y someterse a los dictados imperialistas; por ellos, los andaluces y andaluzas debemos movilizarnos para exigir la derogación del Decreto de Obama que señala a Venezuela como “amenaza”, por la reivindicación de los derechos que como pueblo nos corresponden y nos son negados por el eje Madrid-Bruselas-Washington y, con más fuerza que nunca, volver a exigir el cierre de todas las bases militares en suelo andaluz, sean norteamericanas, inglesas y españolas.

Por todo ello, pedimos a nuestros militantes y simpatizantes que se sumen a los actos que desde Nación Andaluza así como desde las distintas plataformas de solidaridad con la revolución bolivariana se promuevan en defensa de Venezuela, contra la injerencia de EE.UU. en este u otros Estados soberanos y por el desmantelamiento de las bases militares en Andalucía.

Nación Andaluza - Comisión Permanente
Andalucía, 2 de abril de 2015

lunes, 16 de marzo de 2015

Nación Andaluza ante la militarización del Puerto de Almería

Durante este último fin de semana, el puerto de Almería ha contado con la presencia de tres buques de guerra de la armada española.

No es la primera vez que el Ministerio de Defensa ha pretendido hacer una campaña militarista con la jornada de puertas abiertas y la visita de niños andaluces a estos barcos de guerra.

La militarización de la ciudad de Almería, con la base de la Legión en la localidad vecina de Viator y la utilización del puerto por parte de la OTAN para operaciones militares contra los países vecinos del Mediterráneo Oriental, nos convierte en objetivo militar de esos países que están siendo agredidos o lo serán en próximas operaciones militares, con el consiguiente riesgo para la población civil de Almería.

Pero más aún nos preocupa que a la juventud almeriense se la eduque en valores militaristas y que la inclusión en las fuerzas armadas sea la única salida para miles de almerienses y andaluces/zas.

Nación Andaluza aboga por la supresión de las bases militares de Almería y la declaración del puerto de la ciudad como “Puerto para la Paz”, así como una educación en valores pacifistas y de colaboración entre los pueblos.

Las guerras son creadas por los intereses de las burguesías y las sufren los pueblos. Una educación para la paz debe ser la garantía para un futuro de paz.


Asamblea local de Nación Andaluza - Almería

sábado, 7 de marzo de 2015

DECLARACIÓN DE NACIÓN ANDALUZA ANTE LAS ELECCIONES DEL 22 DE MARZO DE 2015



DECLARACIÓN DE NACIÓN ANDALUZA ANTE LAS ELECCIONES DEL 22 DE MARZO DE 2015 ¡CONTRA LA FARSA ELECTORAL: ABSTENCIÓN ACTIVA POPULAR!

El próximo 22 de marzo, el pueblo trabajador andaluz ha sido de nuevo convocado a participar en la “fiesta de los demócratas”. La fiesta de los demócratas burgueses, se entiende, que convierten los comicios electorales en una fecha para legitimarse socialmente durante los siguientes cuatro años, en los que la realidad del pueblo trabajador andaluz no cambiará.

Para empezar, desde Nación Andaluza queremos señalar el carácter excepcional de esta convocatoria de elecciones anticipadas, que se dan antes de que se agote la legislatura del gobierno PSOE-IU. Ante este hecho hemos de preguntarnos: ¿Era una necesidad para l@s andaluces/zas adelantar el proceso electoral? Y hemos de responder categóricamente: no. Una vez más podemos ver cuán poco vale la “democracia burguesa” y las instituciones pretendidamente andaluzas, como la Junta o el Parlamento. Son aquell@s que las ocupan, con Susana Díaz a la cabeza, los que nos muestran el carácter caciquil de la “democracia” en Andalucía. Estamos ante la utilización del Pueblo Andaluz para participar en una farsa adelantada que legitimará el Régimen una vez más. Este adelanto electoral se produce en un marco de caída libre del PSOE en las encuestas sobre intención de voto y de ascenso de una nueva fuerza socialdemócrata que nos tememos será tan españolista como el PSOE y que viene a inocular nuevas energías al régimen de descentralización tutelada que supone el marco estatutario andaluz: Podemos. Este nuevo partido supone un soplo de aire fresco para la monarquía parlamentaria española y su ajada Constitución de 1978 y un descanso para las clases dominantes, que por fin están viendo cómo comienza la desmovilización social. A pesar de que se avecina un periodo electoral largo, ya vemos cómo empezamos de nuevo a perder la calle, mientras que aún las promesas de cambio político que supone Podemos (sin cuestionar la propiedad privada, la unidad del Estado, la Unión Europea o el euro, claro está) no se han concretado en unos resultados electorales. De nuevo engañan a Andalucía con promesas de una tierra mejor y más justa que sabemos no se cumplirán.

Desde Nación Andaluza, organización de izquierda independentista andaluza, entendemos que democracia no es introducir una papeleta en una urna cada 3 o 4 años. Eso es una pura designación de aquell@s que nos gobernarán en la próxima legislatura. Quienes nos dirigirán dentro de los estrechos márgenes que establece el propio Régimen oscilan entre opciones políticas instrumentalizadas que tienen en común un elemento: la responsabilidad de Estado y con el Estado, lo cual quiere decir también con las oligarquías. Es decir, el pacto de mantener y apuntalar desde dentro el Estado imperialista español, impuesto a l@s andaluces/zas, y las instancias que en todos los ámbitos territoriales lo sostienen. Se trata de una democracia “a la española”, acotada a elegir a quienes, “en nombre del pueblo”, deciden por el Pueblo Trabajador Andaluz.

Para Nación Andaluza es imprescindible que la clase trabajadora realice una valoración sobre lo acontecido en esta legislatura. El gobierno PSOE-IU ha gobernado desde las elecciones de 2012 aplicando la agenda económica neoliberal impuesta desde Madrid y Bruselas. Un gobierno que ha despedido empleados públicos en precario, que ha recortado presupuesto en todas las partidas, que ha cerrado plantas de hospitales, colegios o conservatorios... Un gobierno cuyo último acto amistoso fue la aprobación de los presupuestos para este año 2015 como clímax de su labor que llaman de progreso. Unos presupuestos elaborados por PSOE e IU que, como denunciaba Nación Andaluza el pasado mes de enero (ver: http://www.nacionandaluza.info/comunicados/29122014_comunicado_presupuesto_2015.html), han continuado con la austeridad. Unos presupuestos que han dedicado 3,37 veces más dinero a 150 altos ejecutivos que a los cientos de miles de trabajadores del sector público, que van a continuar vendiendo tierras públicas o que niegan a Andalucía una Banca Pública Andaluza y un Impuesto sobre Tierras Infrautilizadas. No ha habido cambio alguno eligiendo a unos gobernantes u a otros. El problema no está en quien nos gobierna, el problema es que el Pueblo Trabajador Andaluz continúa siendo gobernado por otros. Esto es así porque Andalucía no se encuentra en un sistema democrático. El pueblo trabajador andaluz es doblemente oprimido: como pueblo y como clase. Estamos sometidos/as a una doble opresión nacional y social, colonial y capitalista. Somos una nación ocupada y supeditada a intereses ajenos. Somos un pueblo trabajador negado y explotado. Ahí está la clave de la que parten todas nuestras problemáticas: la carencia de soberanía. L@s andaluces/zas no poseemos el más mínimo control sobre nuestro trabajo, sobre nuestra tierra y sus recursos. No somos nuestros dueños ni los de nuestro país.

El Pueblo Trabajador Andaluz no tiene un problema de gobernación, legislación o financiación, sino de secuestro y privación de su libertad. Buena prueba de ello es la utilización como “trampolín hacia Madrid” que posee nuestro país, Andalucía, para los distintos partidos del sistema. Tras sus promesas, la realidad es que las diferentes opciones partidarias del sistema utilizan Andalucía para ganar votos y “peso político” en Madrid. Nada más. Ese es su interés por el Pueblo Andaluz, como hemos tenido ocasión de ver en múltiples ocasiones. Mientras tanto, continuarán utilizando a los andaluces como moneda de cambio, como el sainete, la tierra de la “gracia” y la juerga, negando nuestra identidad cuando no sirve para hacer el chiste. Y con la excusa de la lucha contra el déficit, con la excusa del imperativo legal que ya utilizaron PSOE e IU, continuarán arrasando con todo, especialmente con la sanidad, la educación y los servicios sociales.

Desde Nación Andaluza, no podemos permitir que sigan decidiendo en nombre del Pueblo Andaluz aquell@s que sólo quieren utilizarlo. No podemos tolerar más engaños. Solo hay un camino posible para la transformación de nuestra realidad: que el pueblo trabajador andaluz tome las riendas de su destino. Mientras que el pueblo trabajador andaluz no detente su soberanía perdida, será la burguesía, a través del Estado español, los Estados Unidos o la Unión Europea, quienes decidan las políticas fundamentales en Andalucía. La solución pasa por el reconocimiento de Andalucía como nación y por el ejercicio de nuestra soberanía nacional, constituyendo una República Andaluza de Trabajadores. Andalucía necesita una verdadera democracia popular, alzar al pueblo trabajador en su propio gobernante a través de una República Andaluza y terminar con la dependencia económica construyendo una nueva economía de carácter socialista.

En las condiciones actuales hemos de reconocer que la izquierda soberanista andaluza, y más concretamente sus sectores más avanzados, la izquierda independentista, no hemos sido capaces de construir aún la cada vez más necesaria alternativa andaluza, obrera y popular que pueda combatir con éxito los ataques del imperialismo capitalista español, europeo y estadounidense, partiendo de presupuestos rupturistas y libertadores. Las consecuencias son (aún hoy) la debilidad de la izquierda soberanista andaluza, que le impide plantear una alternativa propia a esta farsa del Régimen, radicalmente andaluza y radicalmente de clase que apueste por la ruptura con el Estado español y con el neofranquismo embozado de democracia.

Por ello, nada esperamos de una España y unas instituciones “autonómicas” ajenas e impuestas, que mantienen secuestrados nuestros derechos nacionales y sociales. Somos conscientes de que en el momento actual de desarrollo de la izquierda soberanista andaluza la lucha está en la calle y en el día a día, en la clarificación política, en la organización de la clase trabajadora andaluza y no en los votos, los escaños o los organismos que gestionan nuestra dependencia. Somos conscientes de que, ahora más que nunca, es necesario mantener la firmeza revolucionaria y perseverar en la construcción de herramientas políticas, no disgregadoras, sino potenciadoras de una alternativa nacional andaluza de clase. Ese es el papel que la militancia de Nación Andaluza pretende que desempeñe nuestra organización desde su fundación en 1990 y a ello nos debemos dedicar con más empeño si cabe en la coyuntura actual.

Nación Andaluza desea destacar que tampoco ninguna de las candidaturas presentadas para las elecciones del 22 de mayo manifiesta pretender llevar a cabo ese trabajo de lucha y organización obrera y popular en Andalucía, por la República Andaluza y una economía andaluza socialista. Nada hay en estas elecciones que pueda devolver la soberanía usurpada al pueblo trabajador andaluz, que le devuelva la dignidad de siglos de ocupación, que le entregue la tierra y la riqueza que España y el Capital le han robado.

Por todo ello, desde Nación Andaluza hacemos una llamada a la abstención activa popular en estas elecciones. Llamamos a la abstención, pero no por ello proponemos la desmovilización social. Planteamos la abstención andaluza concebida como un arma de oposición e insumisión frente al régimen y una herramienta de concienciación popular. Tenemos que continuar saliendo a la calle a reivindicar y luchar por nuestros derechos nacionales y sociales. Nación Andaluza llama a denunciar la mentira electoral y seguir construyendo un pueblo trabajador andaluz consciente y combativo, con organización y lucha. Esta es la alternativa realista para el presente y garantía de lucha para el futuro de nuestro pueblo.

Declaración de la Comisión Nacional de Nación Andaluza.
Andalucía, 1 de marzo de 2015

lunes, 16 de febrero de 2015

Proyección: "Malcolm X" [II parte] + tapeo vegano en beneficio del Santuario Gaia



El próximo viernes 20 de febrero en nuestro ciclo de actividades proyectaremos la película autobiográfica sobre la vida de Malcolm X, dirigida por Spike Lee y protagonizada por Denzel Washington. Desde su infancia hasta su asesinato como militante nacionalista negro, la película nos muestra al Malcolm X más humano y la revolución mental que vive en las distintas etapas de su trayectoria política.

Para amenizar la proyección, que será únicamente una de las dos partes de la película por su larga duración (200min), contaremos con tapas veganas cuyo beneficio íntegro tendrán como destinatario el Santuario Gaia, un santuario animal ubicado en Ogassa (Girona, Catalunya), que actualmente está realizando una campaña internacional de captación de fondos para poder encontrar un nuevo hogar para los más de 250 animales que viven actualmente en el Santuario. Más información sobre la campaña y el Santuario Gaia aquí: http://santuariogaia.org/?p=4677

Toda la información aquí: http://capjavierverdejo.blogspot.com

martes, 10 de febrero de 2015

UN PLATO DE SANGRE DE ALMERÍA: Entre el silencio y la manipulación. De la “Desbandá” de Málaga al bombardeo de Almería


Ayer sábado se cumplían 78 años desde los amargos hechos sucedidos en la antigua carretera que unía Málaga y Almería. Este año, como los anteriores, la efemérides ha transcurrido entre el silencio de los herederos políticos de los asesinos franquistas y la manipulación de los que se consideran herederos de la II República española.

Los hechos son bien conocidos y no ofrecen dudas a nadie: el día 8 de febrero de 1937 y tras la entrada de las tropas golpistas en Málaga, la población civil, atemorizada por las noticias que llegaban sobre la represión que seguía a la entrada del ejército “ africano”, comandado por el sádico criminal Queipo de Llano, en las ciudades conquistadas, huye hacia Almería, ciudad que aún no había caído en poder de los sublevados, con los medios de los que disponían, mayoritariamente a píe por una estrecha carretera que discurría por acantilados entre la montaña y el mar.

Sobre 150.000 malagueños, la casi totalidad de ellos población civil y desarmada, huyeron de Málaga, movidos por el terror y el temor por su vida. No les faltaba motivos para pensar en una brutal represión. El castigo a la población malagueña estaba decidido aunque huyeran y aunque no supusieran peligro alguno para el desarrollo de la contienda armada.

La “Desbandá” fue bombardeada por tierra y mar: los buque Canarias, Baleares y Almirante Cervera bombardearon desde el mar, al mismo tiempo que fueron perseguidos por bombardeos de tanques y de artillería. Más de cinco mil andaluces de Málaga fueron asesinados como venganza por oponerse al golpe militar.

Norman Bethune, médico que se desplazó desde Valencia con una unidad de transfusión de sangre para atender a los heridos, lo contaba de esta forma: “...lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos...”

Los que se quedaron, según cuenta el historiador Hugh Thomas, sufrieron una brutal represión, habiendo sido contados más de 4.100 fusilados que fueron enterrados en fosas comunes.

Poco más de dos meses después, los que llegaron a Almería sufrieron un nuevo acto de terror contra la población civil: en la madrugada del 31 de Mayo del mismo año, el acorazado alemán Admiral Shees con cuatro destructores más bombardea la ciudad de Almería. Desde la 7.29 h de la mañana y durante una hora, no dejan de caer proyectiles. Una hora en la que cayeron 275 bombas produciendo 31 muertos, 55 heridos y 35 edificios destruidos.

Pablo Neruda, horrorizado por este hecho de guerra contra la población civil, quiso dejarlo en el recuerdo colectivo con este poema:

Un plato para el obispo, un plato triturado y amargo,
un plato con restos de hierro, con cenizas, con lágrimas,
un plato sumergido, con sollozos y paredes caídas,
un plato para el obispo, un plato de sangre de Almería.
Un plato para el banquero, un plato con mejillas
de niños del Sur feliz, un plato
con detonaciones, con aguas locas y ruinas y espanto,
un plato con ejes partidos y cabezas pisadas,
un plato negro, un plato de sangre de Almería.
Cada mañana, cada mañana turbia de vuestra vida
lo tendréis humeante y ardiente en vuestra mesa:
lo apartaréis un poco con vuestras suaves manos
para no verlo, para no digerirlo tantas veces:
lo apartaréis un poco entre el pan y las uvas,
a este plato de sangre silenciosa
que estará allí cada mañana, cada
mañana.
Un plato para el Coronel y la esposa del Coronel,
en una fiesta de la guarnición, en cada fiesta, sobre los juramentos y los escupos, con la luz de vino de la madrugada
para que lo veáis temblando y frío sobre el mundo.
Sí, un plato para todos vosotros, ricos de aquí y de allá,
embajadores, ministros, comensales atroces,
señoras de confortable té y asiento:
un plato destrozado, desbordado, sucio de sangre pobre,
para cada mañana, para cada semana, para siempre jamás,
un plato de sangre de Almería, ante
vosotros, siempre.

Hasta aquí todo el mundo está de acuerdo en que estos hechos son reales y fielmente constatados por historiadores y cronistas. Incluso unos y otros, los beneficiados de los “Pactos de la Moncloa”, en los que se da forma al Estado surgido tras la muerte del Dictador por el pacto entre el neofranquismo y la socialdemocracia de Felipe González y el eurocomunismo de Santiago Carrillo, se pusieron de acuerdo en una interpretación dual, excluyente de interpretaciones más ajustadas a la realidad política, social e histórica de la época.
De forma muy interesada, unos y otros, los que protagonizaron el gran fraude político denominado “transición”, y a través de las instituciones académicas del Estado y de los medios de comunicación públicos y privados, han querido encorsetar el conflicto armado que terminó con la II República española e inauguró los cuarenta años de franquismo, entre defensores de la República y de la “Democracia” y los partidarios del “orden”, entre “conservadores” y “progresistas”, entre “republicanos” y “fascistas”, a través de un ejercicio de reduccionismo de la historia que eliminara a los actores incómodos que podrían desmontar la visión de “dos” bandos en conflicto.

Para que esta visión “bipartidista” tuviera el éxito deseado, había que eliminar de la historia oficial muchos de los hechos y acontecimientos anteriores al comienzo del conflicto armado, así como otros acaecidos durante el mismo.

La II República, régimen burgués basado en un economía capitalista y en la desigualdad territorial era acosada por grupos anarquistas, comunistas y nacionalistas. La “Revolución de Asturias”, fuertemente represaliada por el ejército español o los asesinatos de jornaleros andaluces cuando en Casas Viejas proclamaron el comunismo libertario, son sólo dos muestras de la represión republicana a los movimientos revolucionarios por el acoso al que la II República estaba siendo sometida por estos movimientos, muy numerosos en zonas como el Norte peninsular, Catalunya o Andalucía.

Los militares que se sublevan en el Norte de África, lo hacen con la bandera de España, la tricolor, que en aquellos momentos era reconocida por la totalidad de los militares como legítima. En un principio, la sublevación no estaba dirigida contra el Estado establecido, sino contra los que actuaban contra él mismo, contra los que querían derribar la república burguesa y construir un Estado socialista basado en otra forma de reparto de la riqueza.

Los acontecimientos llevan a los militares africanistas a enfrentarse al gobierno de la República, y a las organizaciones revolucionarias a luchar contra los militares. Esto no significa que organizaciones revolucionarias como las anarquistas, comunistas y nacionalistas defendieran a la República; defendían sus vidas de la represión que desde el comienzo de la sublevación venían anunciando los mandos militares; no defendieron a una República a la que meses antes intentaban derribar.

En los casos particulares de las ciudades de Málaga y Almería, estas fueron de las últimas en caer en manos de los sublevados gracias a las milicias populares que impidieron que sus ciudades se inclinaran por el apoyo al golpe de Estado. Estas milicias populares estaban formadas principalmente por anarquistas y comunistas, enfrentados a los gobiernos de la II República.

Por todo esto, podemos decir que en la contienda armada denominada “Guerra civil”, no había exclusivamente dos bandos, los republicanos y los fascistas. Otros actores han sido olvidados: anarquistas, comunistas, nacionalistas...que nutrieron las trincheras de la lucha contra el fascismo y fueron los últimos en abandonar la resistencia posterior al triunfo del bando militar, en los denominados “maquis”. Sin duda alguna, esas mismas milicias populares que lucharon contra el fascismo hubieran luchado contra la República si esta hubiera resultado airosa en el enfrentamiento contra los sublevados.

El bando revolucionario es el que peor salió parado del “Alzamiento Nacional”, pues no solo fueron derrotados y cruelmente represaliados, sino que han sido olvidados por la historia que han construido los vencedores, neofranquistas y socialdemócratas.

Los asesinados en la “desbandá” de Málaga o en los bombardeos de Almería, no eran “Republicanos”, eran andaluces que huían del terror, muchos eran revolucionarios que de unas u otras formas lucharon contra una República burguesa y contra el fascismo militar, las dos caras de una misma moneda, dos formas de gobierno al servicio de la misma clase social, la de los poderosos, la del capital.

Alí Manzano, militante de Nación Andaluza - Almería